Iniciado ya el proceso de desconfinamiento y volviendo poco a poco a la normalidad, queremos expresar nuestro emocionado recuerdo a las víctimas de la pandemia y unirnos a la tristeza, dolor y sufrimiento de las familias que han perdido a sus seres queridos. También nuestro tributo y agradecimiento a los profesionales del sistema sanitario y a los que se dedican al cuidado de personas mayores, por su generoso trabajo y dedicación en primera línea de la enfermedad.

Esta crisis también nos está enseñando que nadie está exento de ser vulnerable y que, la solidaridad y el compromiso de la ciudadanía son imprescindibles para afrontarla. Esta nueva forma de vida que nos ha traído el confinamiento, de quedarnos en casa, el teletrabajo, comprar por internet o impartir clases a distancia, que parecía impensable hace poco tiempo, se está convirtiendo en la llamada nueva normalidad. A veces, no pasa nada durante décadas y en pocas semanas pasan décadas.

En estos momentos difíciles, la Asociación ha seguido trabajando al servicio de los vecinos, especialmente de los más vulnerables, poniendo a su disposición los mecanismos de ayuda que ofrece el Ayuntamiento a través de la red Radars. También hemos ido informando puntualmente de las normas en las diferentes fases del estado de alarma; hemos participado en cada uno de los Consejos de Distrito y Audiencias Públicas que se han celebrado gracias a su retransmisión en streaming; hemos facilitado propuestas de ocio para hacer más llevadero el confinamiento o incluso hemos contribuido a la difusión de las peticiones de ayuda social de las entidades solidarias con las que colabora la AVP.

Especialmente importante fueron las acciones emprendidas y la petición de ayuda para solucionar los graves problemas que tuvo una residencia de gente mayor en el barrio.

Ha quedado demostrado que la empatía y solidaridad de las personas y redes sociales son necesarias, pero insuficientes. Ahora, más que nunca, se hace imprescindible el papel de las Asociaciones de Vecinos para afrontar los retos que se avecinan. Se necesita una Asociación fuerte, con una amplia participación vecinal, que defienda los intereses del barrio ante todas las instancias municipales.

Finalmente, queremos agradecer a los vecinos su ejemplar comportamiento y a los Distritos de Sarriá y Les Corts por el apoyo y la ayuda que, en todo momento, nos han prestado.

Luis Sanglas Gispert